Cada vez falta menos para las elecciones europeas, unos comicios en los que están llamados a participar 375 millones de europeos para elegir a sus representantes en la Eurocámara durante los próximos cinco años. Una elección baladí para muchos, aunque la realidad es muy distinta ya que el Parlamento Europeo comparte poder de codecisión con el gobierno comunitario.

¿Y qué es eso del tema de la codecisión? Pues que en realidad, dependiendo de la opción política a la que decida dar su voto, usted elige sobre más de dos tercios de las políticas comunitarias que nos afectarán en los próximos años. No lo dude: al menos en Europa, su voto cuenta.

Imagine que aún no hay decidido a qué fuerza política dará su confianza el próximo 7 de junio y que ha pensado elegir en último momento, dependiendo del programa electoral. Quizás ha optado por definir su voto a última hora porque no hay ninguna opción que realmente le interese. Sin embargo, es fundamental que tenga en cuenta que el Parlamento Europeo dispone sobre el 70% de las políticas comunitarias y por ello es importante tener muy claro la familia ideológica a la que dará su confianza.

Pongamos algunos ejemplos: supongamos que usted es de los que disfruta diariamente yendo al mercado para adquirir productos frescos y naturales –o lo más biológicos posibles-. Entonces sí es importante para usted saber de qué manera se han producido, procesado, empaquetado y vendido los alimentos que consume y esa es una decisión que se tomará en el seno de la Eurocámara: por ello, es fundamental que ejerza su derecho a decidir sobre la agricultura que prefiere.

¿Y qué decir de la energía? Imprescindible en nuestras vidas… Las recientes crisis de suministro del gas han puesto de manifiesto la enorme dependencia energética de la Unión Europea y su necesidad de contar con nuevas fuentes de las que autoabastecerse, principalmente de ‘energía limpia’. Sin embargo, muchas son las voces en Europa que defienden que será necesario mantener la energía nuclear si lo que queremos es mantener el flujo energético, una postura inconcebible para aquellos que abogan por una vida más acorde con el medio natural.

En plena crisis financiera, cuando los mercados de valores se han venido abajo y los bancos se han reflotado con dinero público, se han perdido millones de puestos de trabajo en todo el continente. La desconfianza crece entre los ciudadanos, que han visto como se reducían sus ahorros y sus perspectivas de futuro, a pesar del Plan Europeo de Recuperación Económica. ¿Qué se puede hacer desde las instituciones? ¿Habría que incrementar la regulación de los mercados para impedir que vuelvan a producirse casos de corrupción en el futuro?. El Parlamento Europeo decidirá sobre esta y otras cuestiones. Seguridad, protección a los consumidores, transportes o igualdad de oportunidades… Como ve, usted decide la Europa que quiere.