Como empleado público que soy, por un casual Sr. Ansón me paro a leer su columna de opinión del periódico "El Mundo" del día 12 de mayo "200.000 empleados públicos más".

            Es de agradecer sus palabras sobre la amabilidad, la eficiencia y la preparación y no tanto por el servilismo del que nos tacha, afortunadamente el feudalismo y la época señorial pasaron a mejor vida, pero me da la impresión de que no ha perdido la perspectiva y le sale la vena rancia y ultra-conservadora de tiempos lejanos, cuando los perros se ataban con longaniza.

            Espero que los más de 2.400.000 tomemos buena nota y le agradezcamos de por vida su excesiva generosidad, seguridad social, dietas, vacaciones, jubilaciones, calefacción, etc. etc., faltaría más, sentiríamos mucho que no llegara a fin de mes con sus humildes ingresos por los esfuerzos que está realizando por todos nosotros; estoy casi convencido de que la crisis ha sido provocada por los trabajadores, por haber vivido tan de p. madre y no digamos de esos dos millones y pico que estamos a la sopa boba, pero no se lamente que el Sr. Aznar con sus formulas mágicas cuando llegue al poder, privatizará todo lo público para salir de la crisis y los colocados por "Felipe" pasarán a engrosar las filas del paro.

            Intento hacer una profunda reflexión y me pregunto si el Sr. del bar de enfrente  necesitará que siga haciéndole el gasto de la "caña", al de la gasolinera, al vendedor de ropa y zapatos, al carnicero, al frutero, al vendedor de coches, a la agencia de viajes, al lotero, al vendedor de pisos, al librero, al banquero, al fisco y al quiosquero que todos los días le compro la prensa ...; dará igual que se rompa la cadena, estoy casi seguro que en la próxima columna de "canela fina", nos dará una buena receta, como "vender el coche para comprar gasolina".

            Dios guarde a Vd. muchos años, con su Mundo, su Razón, su Imparcialidad y su Justa distribución de la riqueza, le sirva de provecho y con su pan se lo coma.

Sotero Lucas