El portavoz adjunto del Grupo Socialista, Adolfo Navarro, ha recordado a Juan José Güemes -que ha acusado al PSOE de utilizar la Administración de Justicia contra el PP- que "mantiene un silencio sospechoso" por el retraso de la Justicia a la hora de juzgar a su suegro, Carlos Fabra, imputado por varios casos desde hace años.

Adolfo Navarro asegura que "el bochornoso caso de espionaje en el seno del Gobierno regional y la presunta corrupción en ayuntamientos del PP, a lo que hay que sumar más imputaciones del juez Garzón a militantes del PP y la dimisión forzada de López Viejo, están provocando una situación insostenible por lo que reclamamos que Esperanza Aguirre debe pensar en ir abandonando la Puerta del Sol. Ya se está acercando la hora en la que debería ir encargando su retrato de ex presidenta de la Comunidad de Madrid".

Por otra parte, Navarro califica a Juan José Güemes de "ridículo por haber acusado de manera irresponsable al juez Garzón de connivencia con el PSOE a la hora de desarrollar la Operación Gürtel, lo cual es un ataque directo a la independencia del poder judicial. Resulta más ridículo todavía cuando Güemes mantiene un silencio sospechoso por la situación de su suegro a Carlos Fabra, imputado múltiple desde hace años en varias causas, y que de manera sorprendente no termina nunca de ser juzgado por los tribunales".

Por último, el portavoz adjunto anuncia que el Grupo Parlamentario Socialista "va a revisar hasta la última coma de todos los expedientes de los contratos realizados por Alberto López Viejo durante su gestión como consejero de Deportes", a través de la Comisión de Vigilancia de las Contrataciones en la Asamblea de Madrid.

"Por mucho que Aguirre quiera minimizar el caso, si López Viejo no tenía nada que ocultar ni temer, ¿por qué ha dimitido?", concluye Navarro.