"Seis años despúes del tamayazo, Aguirre se ve envuelta en otro proceso oscuro"

¿Qué valoración hace de la decisión de Rajoy de suspender la investigación interna de la presunta trama de espionaje de la Comunidad de Madrid?
Ha demostrado que tiene el partido descontrolado y que es incapaz de gobernar, ni siquiera a los suyos. Rajoy se ha agarrado a un clavo ardiendo con tal de no tener que comprometerse en este asunto y todo parece indicar que al final ha habido un pacto. Lo ocurrido demuestra que la investigación interna no era más que un paripé y que nunca existió una verdadera intención de llegar hasta el final. El Grupo Parlamentario Socialista pedirá, sin embargo, la comparecencia de Dolores de Cospedal ante la Comisión de Investigación de la Asamblea para que explique en sede parlamentaria toda la información que dispone de esta oscura trama de espionaje.

¿Llega demasiado tarde la Comisión de Investigación a la Asamblea de Madrid?
Es incomprensible que tengan que pasar 15 días, a portada diaria en los medios de comunicación nacional de lo que es presuntamente la trama más grave, mafiosa, de corrupción de seguimientos, que tiene relaciones con temas económicos, con adjudicaciones, con la pelea interna del PP.... Es inadmisible que Esperanza Aguirre haya tardado tanto en reaccionar.

¿Qué es lo que pide el PSM a esta Comisión?
Nosotros exigimos tres cosas. En primer lugar, el objeto de la Comisión es irrenunciable, que tiene que indagar, averiguar y arrojar luz acerca de lo que es la presunta trama de corrupción y espionaje. En segundo lugar, la no limitación de comparecientes. No puede pasar como ha ocurrido en la investigación abierta por el PP, que hubo algunos que no fueron a declarar. Y en tercer lugar, que se celebre de forma inmediata, con rapidez. Esta comunidad no puede esperar más ya que tiene un gobierno en estado de coma y completamente deslegitimado por este escándalo.

¿Hasta dónde debe llegar la investigación de la Asamblea de Madrid?
Es imprescindible que arroje luz en muchos aspectos. ¿Quién configuró este presunto servicio? ¿Qué tipo de contratos le vinculaban con la administración? ¿Qué retribuciones han recibido? ¿Quién conocía la existencia de la trama? Si recibían instrucciones más allá del consejero. ¿Cuál era el objetivo del espionaje? ¿Qué interés puede tener conocer la vida de un señor? Se hace para presionarle y eso se llama chantaje. Sería necesario saber si se ha financiado con fondos públicos, porque eso podría ser un delito de malversación o por lo menos de mala utilización de recursos públicos. Y luego habrá que ver las posibles conexiones con adjudicaciones y negocios privados.

¿El hecho de que el PP tenga mayoría absoluta le preocupa?

Claro que me preocupa. Por eso estamos poniendo encima de la mesa estas cuestiones que me parecen relevantes. Una comisión si es descafeinada iría en contra del objetivo principal que es arrojar luz y además es necesario que se cree cuanto antes.

Salvando las distancias, todos recordamos la Comisión de Investigación del tamayazo, con una Aguirre como principal beneficiada y de la que se fue, como diríamos popularmente, de rositas. ¿Puede pasar en esta ocasión algo parecido?
Intentaremos que no. Nos hemos personado en como acusación popular para conocer todos los detalles del proceso y poder intervenir como parte. Esperanza Aguirre es el único cargo público en esta Comunidad que ocupó su responsabilidad de una forma más o menos oscura, opaca y nunca aclarada. Seis años después se ve envuelta en un proceso oscuro, opaco y que, desde luego, haremos todo lo posible porque sea esclarecido. Éstas no son formas en democracia, no ayuda al Estado de Derecho, ni al prestigio de las instituciones, ni a su estabilidad y desde luego, en política no vale todo. La necesidad del cambio en Madrid no viene sólo por la enfrentamiento de modelos ideológicos en el que ya hay serios argumentos: desmantelamiento de la sanidad, deterioro de la Educación, no apuesta por la ley de la Dependencia, Caja Madrid... En Madrid es necesario el relevo para aportar ética a las instituciones y darles estabilidad, para que Madrid no siga siendo el problema del resto de los españoles.

¿Le gusta más a Aguirre la política nacional que la autonómica?
Aguirre no gobierna Madrid. Ella está en lo suyo que es quitarle la silla a Mariano Rajoy y por eso se pelea con Alberto Ruiz-Gallardón que también está en lo mismo. Como son competidores intentan dejarse fuera de la carrera. A mí lo que pase en el PP me da igual, es un partido en franca descomposición, que mantiene una pelea a cara de perro que no se ha visto nunca... Pero no me importaría si no afectase a las instituciones y es que Madrid se ha convertido en el campo de batalla.

¿En qué sentido?
Caja Madrid, que ha disminuido su beneficio en el ejercicio de 2008 un 70%, no da préstamos a los ciudadanos, no atiende ni a los autónomos, ni a los pequeños y medianos empresarios, tampoco a las familias o los jóvenes, a los que no les concede una hipoteca para comprar una vivienda. Sin embargo a la presidenta sólo le preocupa quién es el presidente para controlar la entidad, con el fin de que la ayude en su carrera política personal. Otro ejemplo, confronta con Zapatero por la Ley del Tabaco o Educación para la Ciudadanía, para perder en los juzgados siempre. Lo que le importa es la confrontación política y utiliza a los seis millones de madrileños para hacer oposición como PP. Eso es malo para los madrileños y malo para las instituciones. Esperanza Aguirre se está caracterizando por haber perdido el norte político del Gobierno y por la utilización personal de todos los recursos públicos institucionales y eso es inadmisible en democracia.

¿Qué planes de actuación serían urgentes en estos momentos para los madrileños?

La economía es lo primero. El objetivo es que el que tiene empleo, que no lo pierda y el que no lo tiene, que lo pueda encontrar. En Madrid hay 350.000 desempleados. A corto plazo sería importante relanzar el sector de la construcción, que es donde hay más parados, con medidas financieras y económico presupuestarias. Habría que invertir en obra pública, lo que está haciendo el Gobierno de España, con medidas como los 8.000 millones de euros destinados a los Ayuntamientos, o el plan de infraestructuras para el ejercicio 2009. Eso es lo que tendría que hacer el Gobierno autonómico y es justamente lo contrario de lo que está haciendo. En momento de crisis económica lo que ha hecho es disminuir las inversiones públicas, un 22% en dos años. Debería potenciar la vivienda de protección oficial y lograr que Caja Madrid, que es una institución financiera tutelada por la Comunidad, preste dinero a quien quiera comprase un piso. A medio plazo sería conveniente un cambio en el modelo productivo y la innovación tecnológica. Es una apuesta por la Universidad madrileña y planteábamos incrementar los recursos. ¿Qué es lo que hace Esperanza Aguirre? Disminuye en un 45% las inversiones a la Universidad. Por último, en el ámbito financiero, incentivar a través de Caja Madrid, préstamos a los autónomos, a las PYMES o a quien quiera montar un negocio.

¿Cuál es su posición en Caja Madrid, donde se han visto involucrados en la guerra entre Gallardón y Aguirre?
En los órganos de dirección de Caja Madrid el PP tiene mayoría absoluta. Esperanza Aguirre ha modificado la ley de cajas y es una ley pésima, mala para los ciudadanos, pero la de Gallardón era igual. Nosotros hemos intentado dar estabilidad. A una entidad financiera lo que menos le conviene es la inestabilidad y más cuando hay una crisis financiera galopante. Por desgracia, en este momento, está vigente la ley de Aguirre, que cambiaremos cuando ganemos las elecciones porque es una ley injusta, que deja fuera la pluralidad de la región y perjudica a los intereses de los madrileños. Nosotros no estamos ni con Esperanza Aguirre ni con Gallardón. Podíamos haber aprovechado la situación para sacar rentabilidad para el PSOE pero no estamos en eso. Me da igual si el PSOE tiene tres representantes o tiene 30. Lo que me importa es la gente que está sin trabajo, los que no pueden pagar la hipoteca... Me pongo en el lugar del ciudadano que está desempleado y ve como en un partido se matan por ocupar unos consejos de administración que tienen unas remuneraciones millonarias... A mí me daría vergüenza. El PSM nunca va a participar en una guerra de esas características. Vamos a establecer un control, una vigilancia, de las operaciones de Caja Madrid. ¿Qué prestamos dan? ¿Cuántas hipotecas llegan? ¿Qué líneas de préstamos bancarios están reduciendo a los empresarios? Queremos ver si cumple o no cumple con lo que tiene que hacer una entidad financiera.

¿Sospecha que no está funcionando como debiera?
Claramente, porque no están en eso. Está Blesa en mantenerse y Esperanza Aguirre en cargárselo.

Uno de sus últimos caballos de batalla es el apoyo a los abogados del turno de oficio ¿qué está ocurriendo?
El Gobierno regional no sólo no les paga lo que les debe sino que les propone que pidan un préstamo del que tendrían que pagar unos intereses. Inaudito. Lo que pretende es privatizar el servicio, algo con lo que estamos radicalmente en contra. Sólo el poder público puede garantizar el derecho a la defensa de los ciudadanos, privatizar significaría romper el principio de igualdad y es una auténtica barbaridad.

¿El afán privatizador de Aguirre es reversible?

Cada día que pasa es más difícil la reparación pero tiene arreglo. Yo lo que pido es que se quede como está, que no haga nada más. Entre las asignaturas pendientes de la Comunidad está tener una sanidad y una educación de calidad. Hay además otras medidas que vamos a pelearlas ante los tribunales, entre ellas la privatización del Canal de Isabel II.

¿Qué balance haría del partido tras su reelección en septiembre?
Muy positivo. Tenemos un partido unido -eso era condición sine qua non-, hemos modernizado estructuras, con muchas ideas, un proyecto muy nuevo e innovador, una forma de hacer oposición más tranquila pero muy contundente cuando hay que serlo. El objetivo claro es el 2011 y enfrente tenemos un partido en retirada, en descomposición, con un gobierno roto, que se mantiene con respiración asistida.