Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre; la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas.
Declaración Universal de Derechos Humanos (Art. 4)
Aunque nos parezca una cosa del pasado, más propia de la literatura de aventuras y de tiempos pretéritos lo cierto es que la esclavitud, en muchas de sus formas, sigue estando muy presente en muchas latitudes de este mundo.
Millones de seres humanos de todas las edades están obligados a vivir como esclavos. Las condiciones de explotación más espantosas, tanto en el terreno del trabajo o de las libertades individuales más básicas, son el pan de cada día pese a que está expresamente prohibida en la mayoría de los países donde se practica.
A pesar de la mencionada “Declaración de los Derechos Humanos de 1948” y la posterior “Convención Suplementaria sobre la Abolición de la Esclavitud, la Trata de Esclavos y las Instituciones y Prácticas Análogas a la Esclavitud” de 1956, en este mismo instante en que Ud. lee este informe, se trafica con niñas y niños, se condena a mujeres a ejercer la prostitución en condiciones de servidumbre por deudas y se obliga a hombres a trabajar como esclavos en haciendas agrícolas y explotaciones mineras.
La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, llamó hoy a emprender un esfuerzo concertado para poner punto final a la esclavitud y prácticas similares que persisten en el mundo.
En un mensaje con motivo del Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud, conmemorado hoy, Pillay afirmó que en la actualidad florecen nuevas manifestaciones del flagelo, como la esclavitud por deudas, el tráfico humano, la venta de niños y la prostitución infantil.
“La esclavitud es un crimen contra la humanidad. Ha destrozado vidas humanas y sociedades, y a pesar del reconocimiento universal de sus males, continua causando sufrimientos a 27 millones de personas”, subrayó la Alta Comisionada.
Pillay llamó a los gobiernos, a la sociedad civil y a la comunidad empresarial a abogar por el fin de todas las formas de ese lastre y a promover la promoción de reformas judiciales y legislativas, que permitan la aplicación de las leyes vigentes.
También instó a la concienciación sobre el tema y al boicot de bienes y servicios producidos bajo condiciones de esclavitud.
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