El número de camas abiertas en los nuevos hospitales es igual al de las clausuradas en los viejos
Los socialistas denuncian que más de mil médicos serán trasladados de los viejos a los nuevos hospitales sin que sean cubiertas sus vacantes, y que se abrirán tantas camas –unas mil- como las que se van a cerrar. Además, en los nuevos hospitales de Aguirre sólo se ha cubierto el 65% de las plazas de médicos. “En consecuencia, los nuevos hospitales funcionarán de forma precaria e improvisada, y lo que es peor, cinco millones de madrileños padecerán el empeoramiento de su calidad sanitaria”, subrayó Lucas Fernández.
El portavoz socialista en Sanidad, Lucas Fernández, denunció hoy que cinco millones de ciudadanos de
Fernández señaló que los facultativos de los nuevos centros no proceden de plazas de empleo público de nueva creación, sino que son médicos que se sacan de las plantillas de los viejos hospitales y se trasladan a los recientes, sin que sean sustituidos. “La cifra no es nada desdeñable, ya que serán más de mil (en concreto 1.050), sin contar el hospital de Majadahonda, los médicos que dejarán de ejercer su labor en los hospitales de la red antigua para incorporarse a la nueva, pero que seguirán siendo pagados por los presupuestos de los hospitales viejos, un dato que impide que sean cubiertas las vacantes en estos centros”, dijo.
Por poner algunos ejemplos, el Severo Ochoa se quedará sin 11 médicos de urgencias y 9 de ginecología; el Ramón y Cajal sin 34; el Príncipe de Asturias sin 25; el Clínico sin 75 y el de Getafe, el más afectado, sin 89. Más de mil médicos serán trasladados, cifra que alcanza los 5.000 si se incluyen los cambios en las plantillas de enfermería y auxiliares.
Sin embargo este “destrozo” de la red antigua, denunció el diputado, tampoco conduce a que los nuevos hospitales estén bien dotados de personal, porque sólo se ha cubierto el 65% de los puestos de facultativos, el 49% de enfermería y poco más del 47% en auxiliares de clínica. Y por si fuera poco, los nuevos centros tampoco van a incrementar el número de camas hospitalarias ya que se abrirán 1.004 camas públicas (sin contar el nuevo Puerta de Hierro) pero se cerrarán otras tantas (en concreto mil).
“Con este planteamiento improvisado y precario, Aguirre ha conseguido claramente dos objetivos: que los nuevos hospitales no solucionen el problema sanitario en Madrid y que la red antigua funcione peor. Eso sí, los madrileños tendremos que desembolsar al año 125 millones de euros por un planteamiento del Gobierno regional hecho al calor de la urna electoral en vez de basarse en criterios sanitarios”, concluyó.

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