La portavoz socialista de la Asamblea de Madrid, Maru Menéndez, califica de “inadmisible, inaudito y discriminatorio” que Metro de Madrid haya rechazado dos veces la incorporación como taquillera de una mujer que ha superado un cáncer de mama, alegando incompatibilidad entre sus antecedentes médicos recientes y los requerimientos psicofísicos del puesto. “A los responsables del PP en Madrid se les llena la boca con palabras amables de apoyo a la lucha contra el cáncer, pero a la hora de la verdad, cuando hay que apoyar a una persona que ha superado la enfermedad, hacen oídos sordos y practican la discriminación. ¿Dónde está la sensibilidad que Aguirre dice tener por ser la primera mujer presidenta autonómica?”, lamentó Menéndez.

Según el informe de Metro, los antecedentes médicos recientes de esta mujer “resultan incompatibles en la actualidad con los requerimientos psicofísicos para el desempeño del puesto de trabajo de agente de taquillera”, un argumento alegado por escrito por el gerente de medicina de laboral del suburbano y que a María Rosa Gómez Pineda le parece una disculpa claramente injusta y discriminatoria.

La mujer, que ha superado en dos ocasiones las pruebas para acceder a este puesto –y ha sido rechazada las dos veces por el mismo motivo- afirma que no tiene ningún impedimento de movilidad de un brazo por la amputación del pecho, “nada que me impida desempeñar este trabajo, y tengo informes médicos que así lo certifican”. María Rosa padeció el cáncer de mama en el año 2005 y ahora sólo debe acudir a revisiones anuales.

A la portavoz socialista Maru Menéndez, la excusa dada por Metro le parece “inaudita, inadmisible y claramente discriminatoria”. “Esta mujer ha superado dos veces las pruebas de acceso a Metro y es en el examen médico en el filtro en el que la rechazan porque opinan que el cáncer podría reproducirse, y llevando esta teoría a sus últimas consecuencias, Metro de Madrid terminaría haciendo pruebas genéticas para seleccionar sólo a los más fuertes”.

Finalmente, Menéndez apeló a la capacidad de intervención de la presidenta de la Comunidad de Madrid en Metro de Madrid y acabe con este caso de clara discriminación. “No basta con que Aguirre se coloque el lacito rosa y participe en la cuestación del Día contra el Cáncer. Es necesario que desde la Comunidad de Madrid se pongan en práctica medidas de apoyo hacia aquellas personas que han padecido y superado un cáncer”, concluyó.